Marta Brox Huguet, Abogada.

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viernes, 1 de marzo de 2019

¿Por qué te envían propaganda electoral? ¿De dónde salen tus datos?


Nos encontramos a las puertas de unos meses de mucho trajín electoral: que si mira lo que dice este, que si anda lo que propone aquel, discursos políticos de todos los colores, pensamientos, creencias y gustos colándose por nuestras televisiones, periódicos, radios y  nuestras redes sociales, y es entonces cuando me sorprendo al leer en varias de las personas que sigo en Facebook:


"¡No quiero ni un solo sobre con publicidad y papeletas electorales en mi buzón!
Ya las cogeré en el colegio electoral.
Sabiendo que las elecciones costarán como mínimo 140 millones de euros, dos convocatorias seguidas serán, al menos, 280 millones de euros.
Propongo que todo aquel que esté de acuerdo lo difunda en sus redes sociales, a través del correo electrónico, etc. A ver si se hace viral y se enteran los partidos.
Mejor invertirlo en ayudar a familias; en sanidad abriendo quirófanos y plantas cerradas de hospitales; en investigación...
Invertirlo en algo que SÍ merezca la pena y no en llenar nuestros buzones de papeletas que acabarán en la basura."


Dejando a un lado el indudable beneficio económico y ecológico que supondría que, efectivamente, dejaran de enviar publicidad en papel a las viviendas como si se tratase de un catálogo de una tienda de moda, poco o nulo efecto puede tener esta publicación en la situación real del sistema, que funciona como un burro con orejeras: “esto se ha hecho así siempre, pues lo seguimos haciendo así”, y ¡ENGA PAPEL en la era digital!

Lo que me llama la atención de este mensaje es que estemos usando una red social y poco o nada se habla de lo que puede sucederte si, mediante internet entras en las páginas web de los distintos partidos políticos.

Pongamos un ejemplo, estoy en casa y me entra una duda, (o una enajenación mental transitoria, llámalo cómo quieras), y decido que quiero leer todos los programas políticos de todos los partidos políticos, o de alguno, o uno, o…., ¡perdón! Continúo con el hilo de la argumentación, decido acceder a alguna página de algún partido político, para estudiarme su programa, hacer comparaciones, y poder acceder a votar con algún criterio que no haya salido de un programa de discusiones nocturnas o un hilo de Twitter.
Pues bien, con la modificación de la Ley de Orgánica de Protección de datos, se produjo una modificación en la Ley Electoral de forma que se introducía un nuevo artículo, el 58. Bis que nos dice:

Artículo cincuenta y ocho bis.  Utilización de medios tecnológicos y datos personales en las actividades electorales.
1. La recopilación de datos personales relativos a las opiniones políticas de las personas que lleven a cabo los partidos políticos en el marco de sus actividades electorales se encontrará amparada en el interés público únicamente cuando se ofrezcan garantías adecuadas.
2. Los partidos políticos, coaliciones y agrupaciones electorales podrán utilizar datos personales obtenidos en páginas web y otras fuentes de acceso público para la realización de actividades políticas durante el periodo electoral.
3. El envío de propaganda electoral por medios electrónicos o sistemas de mensajería y la contratación de propaganda electoral en redes sociales o medios equivalentes no tendrán la consideración de actividad o comunicación comercial.
4. Las actividades divulgativas anteriormente referidas identificarán de modo destacado su naturaleza electoral.
5. Se facilitará al destinatario un modo sencillo y gratuito de ejercicio del derecho de oposición.

¡Toma susto! ¿Qué quiere decir esto? Que no necesitan mi permiso para recoger mis datos. Y puede que ahora mismo estés pensando que sería boba si facilitara mis datos, pero lo malo es que esto no funciona así. Lo explico:

¿Os habéis dado cuenta de que si buscáis un producto en internet a través del móvil, al poco tiempo en las redes sociales todos los anuncios que te aparecen están relacionados con ese producto? No es magia, es que les hemos facilitado nuestra autorización para tratar nuestros datos, y a través del móvil, sin fijarnos, facilitamos muchos datos.

Pensad, cuando instalamos una App porque nos encanta hablar, (más bien escribir), con la gente, enseñar fotos, o hacer vídeos graciosos, etc..nos piden permisos de lo más variopinto: acceder a nuestros contactos, a las fotos, archivos…. Y si no facilitamos estos contactos, no podemos usar la aplicación, y entonces ¿qué hacemos? Permitir, permitir y permitir, y venga cookies y venga información volando de un lado a otro, y venga intimidad a la porra, pero eso sí, estoy en el mundo y puedo relacionarme con mi grupo de amigos. Es decir, es como los cotillas de toda la vida que ponen la oreja en el bar para enterarse lo que le dices a tu amigo, pero triplicado y escapando de nuestro control. En serio, no nos informamos correctamente de lo que significa entrar en una página web, y aceptamos sin más, damos permisos, pero no sabemos a qué, cosa que será objeto de otro artículo, que si no, me lío, me lío.

Bien, la normativa sobre protección de datos, establece que para tratar de los datos personales de cualquier persona debe retomarse su autorización salvo en determinados casos.

Así, por ejemplo, en caso de que se haga una carrera popular a favor de cualquier causa sin ánimo de lucro, a un corredor que se inscribe se le debe informar de qué datos personales se están recabando, la finalidad del tratamiento de los datos y cómo modificarlos o suspenderlos y contar con su autorización para recopilar tales datos. (Igual esto está contado un poco por encima, por no aburrir). Igualmente, si tienes un negocio, con tu página web y puedes interactuar con los clientes, o decides recopilar los datos de clientes porque vas a enviar unas felicitaciones navideñas…. Debes contar con la autorización de los clientes para reunir y archivar estos datos e informar como anteriormente decía.

Sin embargo existe alguna que otra excepción a esta obligación, entre ellas que sea de interés público. Es decir, un padrón es interés público y por tanto no tiene que recabar esta autorización, puede manejar tus datos, sin más.

Con la reforma de la Ley Electoral, se ha investido de un interés público a la recopilación de datos personales relativos a las opiniones políticas de las personas que lleven a cabo los partidos políticos en el marco de sus actividades electorales.

Pero retrocedamos unos años, cuándo no había internet, o al menos no se usaba tan asiduamente como ahora ¿De dónde sacaban los datos para hacer llegar la publicidad y las dichosas papeletas a nuestros domicilios? Muy fácil, del Censo Electoral.

El Censo Electoral, ese lugar en el que aparecemos todos, y si no apareces o tus datos no son exactos, debes subsanar… o no votas. Todos los partidos políticos tienen un acceso a este Censo Electoral, es más, la Oficina del Censo Electoral entrega una copia de este censo a cada partido. Y desde ese momento comienza la cadena de lo que ahora se llama mailing, y toda la vida se ha llamado, “¿Y para qué mandan esto?”.

¿Podemos hacer algo al respecto?

En relación con internet, podemos dirigirnos directamente a la pestaña de “Aviso legal”, o “más información”, y buscar la dirección que el propio partido facilita para el tratamiento de los datos personales y solicitar la limitación o supresión de los datos personales que nos atañen y puedan estar tratando. (Esto es extensible a todos los lugares web o todas las entidades a las que hayamos facilitado nuestros datos, que si no, luego te llaman las compañías telefónicas a las horas de la siesta para ofrecer sus servicios y no sabemos de dónde han sacado nuestros datos).

El segundo supuesto, el Censo Electoral a priori podría parecer que es algo que se escapa de nuestras manos. Pues bien, esto no es así, la Junta Electoral Central ha tomado un Acuerdo (2/2019) al respecto y faculta a los ciudadanos para que soliciten que sus datos no se incluyan en las copias del censo que se entregue a estos partidos políticos. De esta forma estaremos oponiéndonos al envío de esta propaganda electoral.

¿Qué hay que hacer para oponerse al envío de esta propaganda? Sencillamente dirigirse a los Ayuntamientos, Consulados o Delegaciones Provinciales del Censo Electoral antes de la convocatoria de elecciones solicitando que sus datos no sean facilitados. Está previsto que el Instituto Nacional de Estadística se encargue de la gestión on line de estas solicitudes cuando se encuentre habilitado el trámite en su Sede Electrónica.

Una vez que se haya realizado esta solicitud, no se tendrá que renovar en cada convocatoria de elecciones; hasta que se revoque, seguirá vigente la exclusión.

Bien, utilicemos entonces las herramientas que tenemos a nuestro alcance, pero de verdad, no aquellos mensajes pegados en nuestros muros que difícilmente leerán nuestros políticos.

martes, 28 de agosto de 2018

CUANDO TE PONES EN PELIGRO


Desde hace tiempo vengo recordando una historia con la que, más de veinte años después, mi hermana y yo seguimos riendo. Os pondré en situación: Torrelodones Colonia, aproximadamente 1998, ¿recordáis la estación de tren?. Para los que no la conocíais, os describo: estación de tren de pueblo serrano, con una cantina y una persona que daba información a los usuarios, vendía billetes, se encargaba de las locuciones y te hacía reír muchísimo, por cierto. Lo que no tenía la estación era paso subterráneo; para cambiar de la vía 2 a la vía 1, se tenía que atravesar las vías, con la circunstancia de que la puerta de entrada a las vías estaba en la vía 2, es decir, que para llegar al andén dirección Villalba, en la vía 1, había que cruzar ambas vías a través de unas tablas de madera. (Camino que también aprovechaban los que atajaban hacia sus viviendas).
Para que atravesar estas vías no supusiera un peligro, allí estaba nuestro encargado, micrófono en mano, avisando de la llegada de los distintos trenes: “Tren destino Cercedilla va a realizar su entrada en vía 1, por favor no crucen las vías”, “Tren con destino Príncipe Pío va a efectuar su entrada en vía 2, por favor no crucen las vías”, y así nos informaba de todos los acontecimientos.
Da la casualidad de que este empleado de Renfe, (me da mucha rabia no recordar su nombre), era, como he reflejado antes, muy gracioso. Abierto y alegre, siempre se acordaba de todos, y cada día tenía chascarrillos que contar cuando te expedía el billete. Incluso cuando hablaba por el micrófono alguna vez nos hemos reído con sus ocurrencias.

¿Estáis ya situados? Pues ahora imaginad: un día de invierno, pero de estos días de cielo azul, luciendo el sol con sensación de calidez;  varios usuarios repartidos por los distintos andenes, unos sentados en los bancos, otros paseando, alguno que se asoma por la puerta de la cantina a observar el movimiento de los usuarios, con mirada aburrida…. Y se oye el siguiente mensaje por los altavoces, al principio en un tono normal y después nervioso:

 “(Ding, dong, ding), Tren rápido en vía 1, no efectúa parada, por favor no crucen las vías; tren rápido, sin parada en vía 1, por favor no crucen las vías; por favor no crucen las vías que hay un tren rápido que no para ¡PUES NO, EL CURA TIENE QUE CRUZAR!”

Todos los que mirábamos los altavoces por el extraño tono del mensaje, nos giramos hacia las vías para descubrir que, efectivamente en ese momento, un anciano de unos 90 años, con una sotana remangada, cruzaba por las tablas de madera en lo que interpretamos un infructuoso intento de correr.
Aquello lo he recordado muchísimas veces, especialmente cuando tengo que estudiar en el despacho cuestiones indemnizatorias, ya que en muchas ocasiones somos nosotros mismos los que nos instalamos en una situación de peligro y eso tiene gran incidencia en la indemnización que podamos o no cobrar.

Me explico: Mi despacho se encuentra ubicado en una esquina de la calle, de modo que desde mi ventana veo la carretera principal que atraviesa mi bello pueblo y que une Torrelodones con Colmenar Viejo. Este tramo de carretera que puedo otear está delimitado por dos curvas, una más abierta y con más visibilidad que la otra, pero dos curvas al fin y al cabo. Existen dos pasos de peatones, el primero a escasos siete pasos de la salida de un aparcamiento, y otro un poco más lejos. Pues bien, es habitual que las personas que salen o acceden al aparcamiento, (me incluyo), crucen, (crucemos), la calle justo por donde no hay paso de peatones, está cerca, pero no hay paso. Y todos lo vemos como normal.
Igual que lo ve normal la persona que vive en Madrid capital y cruza los tres carriles de la Castellana sorteando coches, que me parece angustioso. Una vez íbamos a un juicio dos compañeros y yo, un poco justos de tiempo, y de repente me coge de la mano uno de ellos y se lanza corriendo al grito de: “¡¡¡AHORA QUE NO VIENEN!!!”. Llegué al otro lado con el corazón en la garganta y los tacones medio descuajeringados, cuando me doy cuenta de que el segundo compañero faltaba, y ya imaginando que estaba aplastado por los coches, le veo cruzar cual señor por el semáforo correspondiente. Cuando llegó a nuestra altura, muy serio y sin pararse nos dijo “a mí, si me atropellan, que me indemnicen.”.

Y es cierto, colocarnos en situaciones de peligro, que puedan suponer una culpa por nuestra parte en un siniestro, hace que podamos perder la indemnización, o verla disminuida, por la teoría de la “concurrencia de culpas”. Es decir, si se entiende que el daño se ha producido tanto por la actuación del sujeto activo, como por la actuación del sujeto pasivo.
Explico: Si estoy cruzando al aparcamiento por mitad de la calle y aparece un vehículo a gran velocidad por la curva y no le da tiempo de frenar, efectivamente el vehículo tenía un exceso de velocidad, pero yo no estaba cruzando debidamente, sino por una zona de baja visibilidad y sin usar el paso de peatones que tengo un poco más allá, por lo que el derecho de indemnización se podrá ver discutido.
Pues esto que acabo de explicar, cuando se aplica a los casos concretos tiene distintos grados, es decir, que habrá que estudiar cuánta incidencia tiene el actuar de uno y otro sujeto para saber si: debe indemnizar completamente el sujeto activo; si debe indemnizar a la víctima pero de forma moderada porque deben “repartirse” las responsabilidades de ambos al ser una situación en los que ambos tenían culpa; o si por el contrario el sujeto activo queda exonerado de abonar indemnización alguna porque la culpa la tenía el sujeto pasivo.

Otro ejemplo, vamos caminando por la calle y distraídos leyendo el móvil, no vemos una señal de peligro y resbalamos y caemos… si estada debidamente señalizado, no cabe indemnización, nosotros también tenemos obligación de estar atentos a lo que sucede.
Curioso ¿eh?, no siempre nos van a indemnizar, ¡anda!, ¡nosotros que siempre pensamos que tenemos la razón absoluta!. Mi marido dice que andar conmigo por la calle es ir hablando con Legalitas, defectos que tiene una…
Y esta reflexión me lleva a una figura jurídica que me encantó estudiar en la Universidad: La posición de garante. Ya así, de primeras, suena a importante ¿verdad? Pues realmente lo es.

El Tribunal Supremo, en la Sentencia 37/2006 de 25 de enero define la posición de garante como “la relación existente entre un sujeto y un bien jurídico, determinante de que aquél se hace responsable de la indemnidad del bien jurídico. De aquella relación surge para el sujeto, por ello, un deber jurídico especifico de evitación del resultado. De tal modo que la no evitación del resultado por el garante seria equiparable a su realización mediante una conducta activa. La mayor parte de la doctrina fundamenta la posición de garante en la teoría formal del deber jurídico. La existencia de una posición de garante se deduce de determinadas fuentes formales como la Ley, el contrato y el actuar precedente peligroso (injerencia).”

Es decir, en ocasiones tenemos una relación con un bien jurídico que nos obliga a tener especial cuidado y actuar para evitar el daño. Voy a poner un ejemplo que me encontré cuando trabajaba en menores. Un día aparecieron dos señoras mayores y se identificaron como la abuela materna y la abuela paterna respectivamente de un menor de edad. Me contaron que sus hijos estaban separados y vivían en casas distintas, por lo que el niño estaba cada vez con uno de ellos. La abuela materna había detectado que el niño aparecía con marcas en el cuerpo, y no sospechando de ninguno de los progenitores, comenzó a observar a la pareja de la madre, (la pareja de su hija). Ya muy amoscada y habiendo comprobado que normalmente aparecían cuando estaba en casa de la madre y que el niño reaccionaba raro cuando estaba con la referida pareja de la madre, la abuela habló con su hija. Pero esta le dijo que no había notado nada raro, y que no creía que sucediera nada, que el niño se caía en la guardería y en el patio como todos los niños. Pero como una abuela no ceja nunca en el empeño de demostrar lo que cree, allá que se fue a consultar con su exconsuegra. Ella le dijo que raro le parecía también a ella que fueran caídas, y fue a hablar con el padre, quien, como su exmujer, tampoco pensó que sucediera nada grave. “Cosas de abuelas”.
Así, como nadie las hacía caso, ambas abuelas idearon un plan: se llevaron al niño al cine y a comer hamburguesas, actividad de despiste y atolondramiento con la que podrían desviar la atención del niño, quien, efectivamente, distraído con sus abuelas “cantó la Traviata”. Y así descubrieron que la pareja de la madre agredía al niño.
Cuando nos contaron la historia en el Servicio de Orientación Jurídica, les aconsejamos contar todo a los progenitores y en cualquier caso, les creyeran o no, denunciar por dos razones: la primera porque todo ciudadano que conoce que se está produciendo un delito tiene obligación de denunciar, y en segundo lugar porque en este caso se encontraban en la posición de garante, estaban obligadas a evitar el daño al menor. Lo contrario podría suponer cooperar en la comisión del delito, la participación omisiva.

Pongamos ejemplos más del día a día. He visto en numerosas ocasiones niños que, en la parte de atrás del vehículo se mueven de un lado a otro del asiento, y se asoman entre los asientos delanteros. Esos niños no están debidamente sentados, ¿Qué ocurre en caso de accidente?. Si ese vehículo frena fuerte y el menor sale por el parabrisas ¿Qué ocurre? Podría exigirse la responsabilidad del conductor que no situó al menor en un asiento homologado, por muy progenitor que sea del menor, y aunque nunca se le hubiera pasado por la cabeza hacer el mal o daño a su hijo.

Pues cosas así suceden a diario. Podemos quejarnos de que a nuestros hijos con 13 años, les acosan virtualmente por las redes sociales, pero ¿realmente sabemos que cuando les permitimos usar las redes sociales estamos vulnerando la normativa de que establece en las normas? ¿Alguien se ha leído las normas por ejemplo de Facebook? Se debe tener 14 años para poder usarlo. Y esto os va a sorprender más: El servicio de Whatsapp no puede ser usado por menores de 16 años, y es frecuente que los menores de esa edad lo usen, luego no podrían pedirse responsabilidades a la plataforma por daños que se pudieran producir. (A este hilo, os dejo un interesante artículo de Luis Arribas sobre los límites en los menores https://bit.ly/2wkKrdc ).

Y ahora, os dejo con una pregunta ¿Habéis leído las condiciones de servicio de las plataformas de las que sois usuarios?, ¿Sabéis qué permisos les estáis otorgando?, ¿Sabéis hasta qué punto sois el responsables de que perdáis el control de vuestra imagen?, ¿Sabéis que vuestros permisos eliminan la posibilidad de reclamar?, ¿Sabéis que a veces sois vosotros mismos quienes os ponéis en peligro?. Pues leedlas y no crucéis la vía cuando viene un tren.


lunes, 11 de diciembre de 2017

Ley Gratuidad de los Libros de Texto y el Material Curricular de la Comunidad de Madrid.

     En el BOE de 1 de diciembre de 2017 se ha publicado la Ley 7/2017, de 27 de junio, de Gratuidad de los Libros de Texto y el Material Curricular de la Comunidad de Madrid. Posteriormente, en el BOE de 7 de febrero de 2018 se ha publicado Ley 10/2017, de 31 de octubre, de modificación de la Ley 7/2017 de 27 de junio, de gratuidad de los Libros de Texto y Material Curricular de la Comunidad de Madrid.

    Según podemos leer en su preámbulo, el origen de esta Ley la podemos encontrar en el artículo 27.1 de la Constitución Española, que expone de forma rotunda que la enseñanza básica debe ser gratuita. La exposición de motivos añade que la educación básica plenamente gratuita "constituye un elemento indispensable para garantizar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos".

     El objeto de la Ley (artículo 1) es el de garantizar la gratuidad de los libros de texto y material curricular a todos los alumnos, englobando Primaria, Secundaria obligatoria y Formación Profesional básica. Se incluyen los centros sostenidos con fondos públicos de educación especial.

     Tal y cómo describe la Ley, la finalidad del sistema de préstamo es profundizar en la consecución del objetivo de la gratuidad en la enseñanza básica y obligatoria atendiéndose al principio de máxima eficiencia en la asignación de los recursos públicos. La Ley establece que con este sistema se debe responder también a los siguientes principios inspiradores:

- Fomento en el alumnado de actitudes de respeto, compromiso, solidaridad y corresponsabilidad.
- Refuerzo de la autonomía de los centros docentes.
- Profundización en los mecanismos de colaboración entre las familias y los centros docentes.
- Promoción en la comunidad educativa de actitudes y valores de uso responsable de los bienes orientados a prácticas respetuosas con un medio ambiente sostenible.
- Reconocimiento del papel activo del alumnado en su propio proceso de aprendizaje y contribución en la creación de entornos de aprendizaje y contribución en la creación de entornos de aprendizaje más eficaces.

    Es de especial importancia señalar que, tal y como establece la Ley, la propiedad de los libros pertenece a la Administración educativa, que cede el uso a favor de los Centros de enseñanza. Al acabar el curso los libros y el material curricular debe permanecer en el centro.

     Es necesario que delimitemos varios conceptos:

- Libros de texto, (en papel o digitales): Es el material de carácter duradero y autosuficiente destinado a ser utilizado por el alumnado que desarrolla por completo el currículo establecido en la normativa aplicable para cada área, materia, módulo o ámbito que en cada curso, ciclo o etapa educativa corresponda.

     La primera Ley, hoy modificada, establecía la clasificación entre Libros de texto y material curricular, de una forma exhaustiva. Con la publicación de la Ley 10/2017, de 31 de octubre, se establece que se entenderán material curricular los recursos didácticos, realizados en cualquier medio o soporte y sean o no de elaboración propia,necesarios para el desarrollo de una materia, área o módulo en todo lo que dispone la normativa vigente sobre el currículo de la Comunidad de Madrid o para las adaptaciones curriculares del alumnado con necesidades especiales; así como cualquier material que pueda ser exigido a los alumnos. 

      De la misma manera, con la publicación de la Ley 10/2017, de 31 de octubre, se modifica la forma en a que se participa en el sistema de préstamo de libros. Si bien en la Ley 7/2017 de 27 de Junio se preveía que la participación en el sistema de préstamo de libros se realizaría de  forma automática, es decir, que no era necesario realizar gestiones para solicitar su inclusión; y a sensu contrario la Ley establecía que se necesitaría la renuncia expresa de los representantes legales de los alumnos para que no se forme parte del mismo; la Ley 10/2017 modificó el sistema , de forma que se dispone que el sistema de préstamo de libros de texto y material curricular es voluntaria, debiendo los representantes legales de los alumnos manifestar expresamente, en tiempo y forma su voluntad de participar en el sistema.
     
         También los centros concertados deberán manifestar de manera voluntaria y expresa su voluntad de incorporarse al sistema de préstamo, (artículo 6 de la Ley 10/2017, de 31 de octubre).

     Para el correcto desarrollo del sistema de préstamo es necesario seguir una serie de premisas:

* Los libros de texto en formato impreso  en ningún caso podrán contener apartados destinados al trabajo personal del alumnado que impliquen su manipulación, ni espacios previstos de forma expresa para que se pueda escribir o dibujar.

* Los libros de texto digitales deberán ajustarse al uso de software abierto, al equipamiento instalado en los centros madrileños, de forma que sea compatible con las tecnologías de la información de las que se dispone en los mismos.

* Cada centro docente elegirá los libros de texto, si bien las ediciones elegidas no podrán cambiar en cuatro años escolares, salvo excepciones justificadas. 

* Los centros docentes podrán alargar la vida útil de los libros de texto y el material curricular todo el tiempo que consideren oportuno, siempre y cuando estén en buen estado, a fin de racionalizar el gasto público.


     Los alumnos que se adhieran al sistema de préstamo están obligados a hacer un uso adecuado y responsable de libros y material. Al término del curso escolar deberá entregarlo en buenas condiciones. En caso de pérdida o deterioro del material por un uso negligente, dará lugar a la responsabilidad, quedando el alumno obligado a su devolución. La Ley prevé que los centros educativos adecuen su Reglamento de Régimen Interno para incorporar normas de utilización y conservación de los libros y material.


     Para la gestión de este sistema la Ley prevé que en cada centro educativo, en el seno del Consejo Escolar habrá una Comisión de Gestión en el que estarán representados todos los sectores de la comunidad educativa. 

    La Ley 10/2017, de 31 de octubre modificó el artículo 9 de la Ley 7/2017, de 27 de junio, que preveía que centro educativo se ocupara de la recogida, comprobación, preparación, marcado y distribución de los libros. 

     El alumnado y su familia no podrán aportar fondos económicos o materiales al sistema de préstamo ya sea voluntariamente o a requerimiento del centro o Administración. Se pretende aprovechar la situación para fomentar en los alumnos el uso responsable y la obligación de cuidar el material y mantener los libros en buen estado.

     Finalmente durante el curso 2017-2018 se pretende adoptar las medidas necesarias para que el sistema pueda estar en condiciones de ser aplicado a partir del curso 2018-2019. Al inicio de este periodo será el único momento en que se permita la donación de libros por particulares, si bien, en el caso de que se donen libros en el momento de iniciar este sistema, no significará la adquisición de derechos.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Los animales de compañía

     La tenencia de animales de compañía ha crecido mucho en los últimos tiempos, ya no es extraño que personas y animales convivan en un mismo edificio, incluso el transporte público y muchos hoteles se han adecuado a la habitualidad de que los usuarios estén acompañados de su animal doméstico.

     En la Comunidad de Madrid existe la Ley 4/2016 de 22 de julio de Protección de losAnimales de Compañía de la Comunidad de Madrid que regula la situación y tenencia de este tipo de animal. En el marco de esta Ley se define “animal de compañía” como “aquellos animales que viven con las personas, principalmente en el hogar con fines fundamentalmente de compañía, ocio, educativos o sociales, independientemente de su especie. A los efectos de esta Ley se incluyen entre ellos todos los perros y gatos, independientemente del fin para el que se destinan o el lugar en el que habiten, y los équidos utilizados con fines de ocio o deportivo, siempre que su tenencia no tenga como destino su consumo o el aprovechamiento de sus producciones, o no se lleve a cabo, en general, con fines comerciales o lucrativos.”

    Establecido lo que se debe considerar “animal de compañía” vamos a ver cuántos animales pueden tenerse en un mismo domicilio. En la Comunidad de Madrid se establece que es una infracción leve la tenencia en un mismo domicilio un número superior a 5 animales pertenecientes a la especie canina, felina, o cualquier otra que se determine reglamentariamente, sin la correspondiente autorización municipal. Así pues, se podrán tener cinco animales domésticos en el domicilio sin necesidad de autorización municipal, pasado este número, deberemos acudir al correspondiente Ayuntamiento para solicitar una autorización que nos permita la tenencia de más de cinco animales domésticos en el domicilio.

      Si nos fijamos en el ámbito local, el artículo 35 de la Ordenanza Ecológica deprotección de la biodiversidad y de regulación del medio ambiente y de losespacios naturales y urbanos en el ámbito territorial del municipio de Hoyo de Manzanares, también prevé la tenencia de animales domésticos sin autorización en un número no superior a cinco, pero además se añade:

-            Se prevé que los animales domésticos no estén únicamente en el domicilio del propietario, y de este modo se obvia la referencia que la Ley autonómica realiza del domicilio, a lo que hemos de unir que el artículo 31 de la Ordenanza municipal, al definir animal doméstico, introduce un término “principalmente en su hogar”, lo que ha de interpretarse como la posibilidad de tenencia de animales domésticos fuera del hogar del propietario.

-      
            Incluye además una excepción: se permite la tenencia de animales domésticos en un número superior a cinco en caso de crías con su madre y exclusivamente durante el periodo de lactancia, en las viviendas urbanas, siempre que las condiciones de alojamiento en el aspecto higiénico lo permitan y que no se produzca ninguna situación de molestia o peligro para los vecinos u otras personas en general o para el mismo animal.

    Por otra parte los propietarios de animales de compañía tienen una serie de obligaciones según la Ley 4/2016 en su artículo 6:

“1. Corresponde a los poseedores y en general a todas aquellas personas que mantengan o disfruten de animales de compañía:

·         a) Tratar a los animales de acuerdo a su condición de seres sentientes, proporcionándoles atención, supervisión, control y cuidados suficientes; una alimentación y bebida sana, adecuada y conveniente para su normal desarrollo; unas buenas condiciones higiénico sanitarias; la posibilidad de realizar el ejercicio necesario; un espacio para vivir suficiente, higiénico y adecuado, acorde con sus necesidades etológicas y destino, con protección frente a las inclemencias meteorológicas, y que permita su control con una frecuencia al menos diaria; compañía en caso de animales gregarios, que en ningún caso podrán mantenerse aislados del hombre u otros animales; y en general, una atención y manejo acordes con las necesidades de cada uno de ellos.
·         b) Transportar a los animales adecuadamente y siempre en los términos previstos en la legislación vigente, garantizando la seguridad vial y la comodidad de los animales durante el transporte, incluido el transporte en vehículos particulares.
·         c) Adoptar las medidas necesarias para evitar los perjuicios que pudieran causar los animales que estén bajo su custodia.
·         d) Impedir que los animales depositen sus deyecciones en aceras, paseos, jardines y en general en espacios públicos o privados de uso común, procediendo, en todo caso, a su retirada y limpieza inmediata.
·         e) Proporcionar a los animales aquellos tratamientos preventivos que fueran declarados obligatorios, así como cualquier otro tipo de tratamiento veterinario preventivo, paliativo o curativo que sea esencial para mantener su buen estado sanitario. Igualmente deberán facilitar a los animales un reconocimiento veterinario de forma periódica, con carácter anual en perros y gatos, que quedará debidamente documentado en la cartilla sanitaria del animal.
·         f) Adoptar las medidas necesarias para evitar la reproducción incontrolada de los animales. Los perros y gatos que se mantengan en polígonos industriales, obras o similares y los que tengan acceso al exterior de las viviendas y puedan tener contacto no controlado con otros perros y gatos, deberán estar esterilizados obligatoriamente. Igualmente los perros de asistencia deberán estar esterilizados de acuerdo a su normativa específica.
·         g) Comunicar el extravío o muerte de los animales al Registro de Identificación de Animales de Compañía en un plazo máximo de 72 horas, salvo que la normativa específica disponga de un plazo menor, en cuyo caso será dicho plazo el que rija.
·         h) Adoptar las medidas necesarias para evitar que la posesión, tenencia o circulación de los animales pueda infundir temor, ocasionar molestias o suponer peligro, amenaza o daños a las personas, animales o cosas, sometiendo a los animales a pruebas de sociabilidad y educación, cuando su carácter y su comportamiento así lo aconseje, y educándolos con métodos no agresivos ni violentos, sin obligarlos a participar en peleas o espectáculos no autorizados.
·         i) Poner a disposición de la autoridad competente o de sus agentes aquella documentación que le fuere requerida y resulte obligatoria en cada caso, colaborando para la obtención de la información necesaria en cada momento.

2. Corresponde a los propietarios de los animales, además de lo previsto en el apartado anterior:
·         a) Contratar un seguro de responsabilidad civil en aquellos casos que se determine reglamentariamente.
·         b) Identificar a sus animales, de acuerdo con lo establecido en esta Ley.
·         c) Comunicar el cambio de titularidad al Registro de Identificación de Animales de Compañía en un plazo máximo de 72 horas, salvo que la normativa específica disponga de un plazo menor, en cuyo caso será dicho plazo el que rija.”


  
    Igualmente el artículo 7 de la referida Ley dispone las acciones prohibidas:

      Se prohíben las siguientes prácticas:

·         a) El sacrificio de animales.
·         b) El maltrato de animales.
·         c) El abandono de animales.
·         d) La cría y venta de animales con fines comerciales sin los permisos correspondientes.
·         e) Las mutilaciones de animales, excepto las precisas por necesidad médico quirúrgica, por esterilización o por suponer un beneficio futuro para el animal, que en todo caso serán realizadas por un veterinario.
Esta excepción no incluye las mutilaciones con fines exclusivamente estéticos.
·         f) Dar a los animales una educación agresiva o violenta o prepararlos para peleas.
·         g) Implicar a los animales en peleas o agresiones de cualquier clase, incluyendo la organización de estas peleas; o incitarles, permitirles o no impedirles atacar a una persona o a otro animal de compañía.
·         h) No proporcionar a los animales la atención esencial para su bienestar; alimentarlos de forma insuficiente, inadecuada o con alimentos no autorizados; mantenerlos en lugares que no reúnan buenas condiciones higiénico sanitarias, que no les protejan de las inclemencias del tiempo, que tengan dimensiones inadecuadas o en los que por sus características, distancia o cualquier otro motivo, no sea posible la adecuada atención, control y supervisión de los animales con una frecuencia al menos diaria.
·         i) Suministrar a los animales sustancias que puedan causarles alteraciones de la salud o del comportamiento, excepto en los casos amparados por la normativa vigente o por prescripción veterinaria.
·         j) Mantener a los animales atados o encerrados permanentemente o por tiempo o en condiciones que puedan suponer sufrimiento o daño para el animal, o mantenerlos aislados del ser humano u otros animales en caso de tratarse de animales de especies gregarias.
·         k) Poseer animales sin identificarlos de acuerdo a lo señalado en esta norma.
·         l) Exhibir animales en locales de ocio o diversión.
·         m) Ejercer la mendicidad o cualquier actividad ambulante utilizando animales como reclamo.
·         n) Regalar animales como recompensa o premio, o rifarlos.
·         ñ) Utilizar animales en carruseles de ferias.
·         o) La participación de animales en ferias, exposiciones, concursos, exhibiciones, filmaciones, sesiones fotográficas o cinematográficas con fines publicitarios o cualquier otra actividad similar, sin la correspondiente autorización del Ayuntamiento en cuyo Municipio se desarrolle esta actividad.
·         p) La utilización de animales para la filmación de escenas no simuladas para cine, televisión o Internet, artísticas o publicitarias, que conlleven crueldad, maltrato, muerte o sufrimiento de los animales.
·         q) Mantener en el mismo domicilio un total superior a 5 animales pertenecientes a la especie canina, felina o cualquier otra que se determine reglamentariamente, salvo que el Ayuntamiento correspondiente lo autorice.
·         r) Mantener animales en vehículos estacionados sin la ventilación y temperatura adecuada.
·         s) Mantener animales en vehículos de forma permanente.
·         t) Trasladar animales en los maleteros de vehículos que no estén adaptados especialmente para ello.
·         u) Llevar animales atados a vehículos a motor en marcha.
·         v) Disparar o agredir a los animales con armas de fuego, de aire o gas comprimido, ballestas, arcos, armas blancas, o cualquier otra que ponga en riesgo su vida. Excepto en casos excepcionales de acuerdo al artículo 9 de esta Ley.
·         w) Utilizar collares de ahorque, pinchos o eléctricos que resulten dañinos para los animales.
·         x) La tenencia de los animales contemplados en el Anexo, excepto en parques zoológicos registrados o recintos expresamente autorizados por la Comunidad de Madrid.
·         y) El traslado de animales inmovilizados de forma cautelar.
·         z) Utilizar animales de compañía para consumo humano o animal.

     En relación con la identificación de los animales, obligatoria según el artículo 11 de la Ley autonómica, se prevé en su artículo 14 que “la identificación de los perros y gatos se realizará antes de los tres meses de edad, pudiéndose establecer reglamentariamente los plazos de identificación de otras especies.” En caso de cambio de titular se solicitará al Registro de Identificación de Animales de Compañía en el plazo máximo de tres días hábiles a contar desde el día en que la posesión del animal es efectiva.

     La normativa municipal de Hoyo de Manzanares prevé que el poseedor de un animal de compañía debe poner a disposición de la autoridad competente la documentación del mismo en el momento en que sea requerido para su entrega. Si no es posible entregarlo en ese momento se dispone de un plazo de diez días para hacer entrega de la misma.

     Se añade que los gatos y perros deben estar identificados mediante código alfanumérico implantado por veterinario habilitado para ello. Asimismo, los propietarios de todos los perros considerados residentes en Hoyo de Manzanares deben tener formalizado un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros por una cuantía mínima de 30.000 euros.

   
 En relación con las vacunaciones de los perros, la Ordenanza Municipal establece que todo perro residente en Hoyo de Manzanares habrá de estar vacunado contra la rabia a partir de los tres meses de edad, siendo las sucesivas vacunaciones anuales y obligatorias.

     Hay una cuestión en la que muchos ciudadanos hacen hincapié: ¿cuál es el uso de la correa y el bozal?. Pues bien, la Ordenanza municipal dispone que en los espacios públicos y en los privados de uso común, los animales de compañía habrán de circular acompañados y conducidos mediante cadena o cordón resistente que permita su control. 
     
     En relación con el uso del bozal se usará, aunque el animal no haya sido catalogado como peligroso, cuando sus antecedentes, temperamento o naturaleza y características así lo aconsejen, y siempre bajo la responsabilidad de su propietario, dueño o cuidador.

     Por último, creo que es importante el artículo 39 de la Ordenanza municipal, que bajo el título “Normas de convivencia” establece las siguientes:

“Los propietarios o tenedores de animales no incitarán a estos a atacarse entre sí, a lanzarse contra personas, animales o bienes quedando prohibido hacer cualquier ostentación de agresividad de los mismos.
1. Está prohibido el baño de animales en fuentes ornamentales o de cualquier otro tipo, así como en estanques o similares.
2. Queda prohibido que los animales beban directamente de las fuentes de agua potable para consumo público.
3. Por razones de salud pública y protección al medio ambiente urbano está prohibido el suministro de alimentos a animales silvestres, vagabundos o abandonados, así como a cualquier otro cuando de ello puedan derivarse molestias, daños o focos de insalubridad. En todo caso está prohibido suministrar cualquier alimento a cualquier animal en la vía pública o en las zonas comunes de urbanizaciones y otros recintos privados de uso colectivo.
4. Los propietarios de inmuebles y solares adoptarán las medidas oportunas al efecto de impedir la proliferación en ellos de especies animales asilvestradas o susceptibles de transformarse en tales. Estas medidas no podrán suponer, en ningún caso, sufrimientos o malos tratos para los animales implicados.
5. Queda absolutamente prohibido el uso de cualquier tipo de veneno excepto para desratizaciones, siempre manipulado por personal o empresa autorizada.
6. Está prohibida la permanencia continuada de animales en terrazas o patios. En cualquier caso, desde las veintidós horas hasta las ocho horas los animales deben situarse en el interior de la vivienda.
7. Está prohibida la estancia de perros, incluso atados, en espacios habilitados para juegos de niños y piscinas, excepto que sean “perros guías o de asistencia” según la definición contenida en el artículo 31.
8. En el supuesto de viviendas unifamiliares, los animales podrán permanecer en los jardines de las mismas siempre y cuando se cumplan las condiciones para la tenencia de animales establecidas en este título. En caso contrario, la autoridad municipal podrá ordenar que el animal permanezca alojado en el interior de la vivienda en horario nocturno y/o diurno.
9. En solares, jardines y otros recintos cerrados privados en los que haya perros sueltos deberá advertirse en lugar visible esta circunstancia.
10. Las personas que conduzcan perros y otros animales deberán impedir que las deyecciones queden depositadas en las vías públicas y, en particular, en aceras, paseos, jardines y en cualquier otro lugar destinado al tránsito de peatones tanto público como privado de uso común, estando obligada a proceder a su retirada y limpieza inmediata.
11. Los propietarios de animales domésticos de compañía están obligados a respetar las indicaciones contenidas en los rótulos informativos colocados en el municipio.”

     El cumplimiento de la normativa recogida en la Ordenanza Municipal corresponde, según lo dispuesto en el artículo 65 de la misma, a la Policía Local y la Concejalía-Delegada en su caso en materia de medio ambiente.

     Las infracciones y sanciones por incumplimiento de esta normativa se encuentra recogida en los artículos 68 y 69 de la referida normativa municipal, que podéis  consultar en el siguiente enlace